Hace unos post comentábamos la osadía Gillette Fusion Proglide, al arriesgarse a que se callesen las toallas de los “no actores” en la improvisada secuencia del bocinazo. Pero ¡oh sorpresa! esta imagen congelada del spot demuestra que los riesgos estaban controlados.
Gillette Fusion ProGlide: El desafío ProGlide
En esta campaña Gillette le da una lección a “Dove” a cerca de lo que son realmente “bellezas reales”, y como demostración de realismo, el spot comienza con un bocinazo, posiblemente para advertir a los no actores de que han de apretarse bien el nudo de la toalla, porque llegan las cámaras.
El spot es la punta del iceberg de una campaña de RR.PP. y transmite esa sensación de que “esta publicidad no es publicidad”, tan de moda ahora en publicidad.
Pero para mí, la verdadera protagonista de la campaña no es la Gillette Fusion ProGlide, sino la otra maquinilla, la que están utilizando antes de llegar las cámaras, ¡¿pero qué demonios les han dado?!, ¡¿una motosierra de bolsillo?!