Bienvenidos a la semana en dos minutos, el audioresumen de la revista Ctrl Publicidad
Estamos ya en la segunda semana de septiembre y la buena noticia es que aún hay vida humana en el planeta. Pero no nos confiemos demasiado porque según Jacob Coxon, un investigador de inteligencia artificial que acaba de dimitir de Anthropic quedan apenas cuatro años para que la Inteligencia Artificial acabe con todos nosotros. La que puede durar algo menos es la marca Seat. Se ha filtrado información de Volkswagen en la que se revela que hay planes para hacerla desaparecer en 2029 si no cambia la normativa de la unión europea sobre emisiones de CO2; cosa poco probable dada la lentitud de la burocracia europea. Si el apocalipsis anunciado por Coxon dependiera de Bruselas seguro que hasta los Z llegaban a la jubilación.
El caso de Seat es casi freudiano. Cupra puede haber matado a su padre. A esto se le llama morir de éxito, pero del éxito de tu hijo. Aunque mal haría Volkswagen en desprenderse de una marca que está en la cultura española desde hace más de 75 años. Ahí está el caso de Ebro, que acabó resucitando con la medicina china.
En otro orden de cosas, se ha hablado mucho de la campanada que ha dado Publicis al ganar la cuenta de medios de PepsiCo, valorada en 1.700 millones de dólares. Lo que pasa es que Publicis ya llevaba Coca Cola desde 2025, y ya se está hablando de que las dos marcas rivales no van a compartir casa, así que Coca Cola puede acabar muy pronto en Omnicom (que es quien ha perdido Pepsi) en WPP, que esta semana ha anunciado que recortará mil empleos antes de fin de año o en Dentsu. Seguramente veremos más movimientos de esta envergadura este otoño. Los grandes holdings multinacionales de publicidad están cambiando sus estructuras y su oferta estratégica y como consecuencia se está dibujando un nuevo mapa de relaciones anunciante-agencia basado en factores de competición nuevos como la tecnología, el datamining y sí, la inteligencia artificial.
Las contradicciones sobre la IA nos van a volver locos: puede que nos haga ganar clientes en el futuro, pero en el fondo la odiamos.
Con profecías como la de Coxon no es extraño que la IAfobia se extienda entre los humanos, un rechazo que las marcas reflejan en sus campañas de publicidad. Esta semana hemos sabido que Desigual ha contratado a Vivian Wilson, la hija rebelde de Elon Musk, para protagonizar unos anuncios en los que se reivindica la imperfección humana y se da a entender que si la IA nos va matar, puede ser de aburrimiento.
La semana que viene, más noticias
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